Por Candela, Paula, Martina y Eduardo, 1º ESO

Con 21 años recién cumplidos el ex-alumno Daniel Krzak cumple su tercer año en una “Grande École” en Saint Étienne, al lado de los Alpes Franceses.
Desde siempre tiene una pasión, el motor, ahora se prepara para convertirla en una profesión y diseñar la Fórmula 1 del futuro. Su secreto: trabajar todos los días.

P: ¿Por qué decidiste estudiar en el extranjero, en Francia y no en España?

R: Mi decisión de venir a estudiar a Francia es porque después de haber estudiado toda mi vida en el Liceo y de haber tenido una vida estudiantil “francesa”, me dije por qué no dar el gran paso y estudiar en Francia antes que en España, ya que estaba acostumbrado y preparado para el sistema francés y es algo que siempre me había planteado.

P: ¿Cómo es estudiar en una escuela tan exigente?

R: Daniel nos afirma que es duro: ”Es un mundo en el que tienes que ser el mejor. Tienes que trabajar, pero bueno, en el Liceo nos dan la formación para poder llegar sin problemas. No es complicado, es trabajar todos los días”.

P: ¿Por qué elegiste las ciencias y no las letras?

R: Siempre he sido más científico y siempre quise trabajar en el mundo del automóvil así que elegí ciencias antes que letras.

P: Y ¿qué tipo de ingeniería estudias?

R: Estudio ingeniería mecánica, una ingeniería un poco generalista pero que se centra en el mundo de la mecánica. Yo ahora estoy haciendo prácticas en una empresa que hace piezas de motores.

P: ¿Cuántas horas estudias al día?

R: Depende de las semanas. Estudiar, estudiar…vamos a decir que de trabajo suplementario a las ocho horas que tengo de clase hay dos al día, o algo así, todos los días. Pero cambia mucho si tengo trabajos, proyectos o presentaciones.

P: ¿En qué te gustaría trabajar?

R: Me gustaría trabajar en una empresa del mundo del automóvil, me encantaría. Y si puede ser en el mundo de la competición autompvolística me encantaría aún más. Es en lo que estoy trabajando ahora.

P: Cuando acabes ¿Crees que será fácil encontrar un trabajo?

R: Daniel nos contó que en Francia cuando alguien sale de una “Grande École”, está bien formado y no tiene que preocuparse mucho por el trabajo. Trabajo va a encontrar seguro.

P: ¿Cómo te fue con el hecho de que tu padre te diera clase?

R: Al principio fue complicado, pero luego te habitúas a no llamarle papá en clase. Yo le llamaba Yannick siempre. Considero que ha sido una buena experiencia porque me ha sabido dar una muy buena educación, tanto en clase como en casa. Yo siempre he sido muy respetuoso, pero ha sido complicado.

P: ¿De dónde te viene la pasión por el motor?

R: En mi familia siempre me han contado que cuando era pequeño estaba en la sillita de paseo, iba con mi tía por la calle y me decía siempre las marcas de los coches, y yo desde pequeño las memoricé y me gustó. Es una afición, algo que me gusta desde siempre.

P: ¿Te gusta el rugby tanto como a tu padre?

R: Sí, la verdad es que me gusta. No al mismo nivel que a mí padre, porque no sé si a alguien le puede gustar tanto el rugby como a mi padre, pero sí.
Cuando yo tenía más o menos vuestra edad jugaba al rugby y estuve en la selección de Castilla y León y fui a jugar dos mundiales top 12 en Francia con la selección. Así que sí, me gusta bastante.

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