Obra: “En esta foto presentada aquí, podemos apreciar un retrato completo de una mujer, con quien parece ser su hijo.

En efecto, se trata de una imagen protagonizada por una refugiada Rohingya, llamada Rohima Khatun y su hijo pequeño. La mirada de esta mujer nos muestra la tristeza, sufrimiento y dolor que siguen presentes en su vida, aún habiendo trascurrido un año desde aquellos eventos que marcaron el resto de su vida.

Un año atrás, los militares de Myanmar se presentaron en el pueblo donde residía Rohima. Empezaron a quemar casas, árboles y todo lo que encontraban a su paso. Después pasaron por las casas y mataron únicamente a los hombres. En el caso de Rohima se encuentran estos sucesos, pero, además, cuando ella protegía a sus hijos, de seis y cuatro años, y otro del cual estaba embarazada de cinco meses, un soldado alcanzó a su hijo mayor, el de seis años, y lo tiró a las llamas, ya que, según él, “gritaba mucho”. Los gritos, trágicamente acabaron cesando, al igual que la vida de este pobre niño, y Rohima escapó junto a su hija, luchando por sus vidas. Huyeron hasta un campo de refugiados en Bangladesh, donde a día de hoy se encuentran.
Artista: El artista que ha tomado esta fotografía, posteriormente expuesta en la página oficial de National Geographic en Instagram (@natgeo) es Robin Hammond (@robin_hammond), un conocido fotógrafo por la calidad de sus reportajes.
Elección: El genocidio de los Rohingyas no es un tema, actualmente reconocido, y todavía menos, por la juventud. Por ello, esta fotografía, y el dolor de esta familia me parecen especialmente impactantes. Me indigna, que a día de hoy encontremos historias como esta, y más aún, ver el poco interés de la sociedad ante estos sucesos.”

Enlaces externos :

www.theguardian.com

Irene IZQUIERDO SERRANO

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